El protagonista es Milloneti, una persona avara y tacaña que no celebra la fiesta de Navidad a causa de su solitaria vida y su adicción al trabajo. No le importan los demás, ni siquiera su abnegado empleado Bob Cratchit, sólo se importa a sí mismo.
Un día, en su casa, Milloneti recibe la visita de un espíritu misterioso que resulta ser el de su mejor amigo y socio Jacob Marley, que al iniciar el relato muere y posteriormente, le anuncia una tenebrosa profecía acerca del futuro del avaro y la llegada de los tres espíritus de la navidad. Milloneti, no se asusta y desafía la predicción.
Con el tiempo aparecen los tres espíritus navideños: el del Pasado, que le hace recordar a Milloneti su vida infantil y juvenil llena de melancolía y añoranza antes de su adicción por el trabajo; así como por su desmedido afán de enriquecerse. El del Presente hace ver al avaro la actual situación de la familia de su empleado Bob Cratchit, que a pesar de su pobreza y de la enfermedad de su hijo Tim, celebra la navidad.
Luego el Espíritu le muestra como todas las personas celebran la navidad; incluso el sobrino de Milloneti, Fred, celebra la navidad de una manera irónica pero alegre (debido a que los invitados no quieren la presencia del avaro). Al final el espíritu muestra a un par de niños de origen trágicamente humano: la Ignorancia y la Miseria; posteriormente el espíritu desaparece inmediatamente a la media noche.
El Espíritu del futuro, mudo y de carácter sombrío, le muestra lo más desgarrador: el destino de los avaros: su casa saqueada por los pobres, el recuerdo sobrio de sus amigos de la bolsa de valores, la muerte de Tim Cratchit, la bancarrota de su sobrino Fred y lo más espantoso: su propia tumba, ante la cual Milloneti se horroriza finalmente e intenta convencer al espíritu de que está dispuesto a cambiar si le invierte el destino. Al final, el avaro despierta de su pesadilla.

