Feliz jubilación para D. Jesús Hernández.

D. Jesús y su mujer con la placa conmemorativa.D. Jesús y su mujer con la placa conmemorativa.Como todos -salvo los nuevos- habrán notado, al pasar por el hall de secretaría ya no nos encontramos a D. Jesús Hernández tras la ventanilla. Muchos habrán elaborado teorías de lo más creativas, como que debe de estar reponiéndose aún de las gestiones de los libros y uniformes de comienzo de curso. Lejos de todo esto, lo cierto es que a nuestro D. Jesús Hernández, después de muchos años con nosotros, le ha llegado la jubilación.

Tal vez uno de los momentos en los que más le echaremos en falta sea cuando oigamos un saludo telefónico distinto al que nos tenía acostumbrados:

-Colegio Garoé, dígame... Hola, guapa...

A pesar de su despedida oficial, no descartamos encontrarlo de vez en cuando por el Colegio, pues él mismo ha querido ofrecerse a echar una mano -cuando fuera necesario- en gestiones en las que él siempre ha sido un eficaz ejecutor.

Recibiendo los detalles de los compañeros.Recibiendo los detalles de los compañeros.Por otro lado, recientemente el personal de Garoé celebró con él y su mujer una merecida despedida por "tantos años de trabajo bien hecho" -como reza la placa que se le dio- y también se tuvo otros detalles de parte de los que fuimos sus compañeros. De la cena se podrían contar muchas cosas más -todas ellas muy simpáticas-, pero eso ya es otra historia...

D. Jesús, muchas gracias por haber hecho de Garoé ,con su trabajo, un lugar más agradable.